Archivo de 'Amor'

Pasión por “La Roja”.

Ver a Paco González celebrar con tanto entusiasmo un gol de la selección española de fútbol acostumbrado a oírlo cuando retransmitía los goles por la radio, pues como no me pilla de sorpresa; pero ver la pasión que demuestra José Antonio Camacho, personaje serio donde los haya, pues como que me llama la atención y hasta me emociona.

No soy un gran futbolero, aunque reconozco que no dejo de ver un partido entre “grandes” del fútbol nacional o europeo.

No quiero pensar cómo celebrarían Paco y Camacho que España ganara el Mundial de Fútbol este año, ahora que parece tan “accesible”…

(El vídeo me lo enseñó mi mujer,  que vive el fútbol como los del vídeo, si no más, que uno de sus contactos de Facebook enlazó).

“Cuanto más grande es un hombre, tanto mayores son sus pasiones”. El Talmud de Jerusalén (Obra judía que justifica y explica las normas religiosas y legales a través de disentimientos de los sabios hebreos (Rabinos)).

En el amor y en la guerra, todo vale

Un soldado que se encontraba en el frente, recibe una carta de su novia, que decía lo siguiente:

 “Querido Pepe:

 Ya no puedo continuar con esta relación. La distancia que nos separa es demasiado grande y no puedo soportarla.

Tengo que admitir que te he sido infiel dos veces desde que te fuiste y creo que ni tú ni yo nos merecemos esto, lo siento.

Por favor devuélveme la foto que te envié.

Con amor.

María.”

El soldado, muy dolorido, le pidió a todos sus compañeros que le prestaran las fotos de sus novias, hermanas, amigas, tías, primas, etc., que junto con la foto de María, se las envió a ésta. Habían 43 fotos en el sobre y una nota que decía :

 “Querida María:

 Perdóname, pero no puedo recordar quién coño eres. Por favor, busca tu foto entre todas las demás y hazme el favor de devolverme el resto.

Un saludo.

Pepe.”

“La diferencia de la infidelidad en los dos sexos es tan real que una mujer apasionada puede perdonar una infidelidad, cosa imposible para un hombre”. Henri Beyle (1783-1842), más conocido por Stendhal, escritor francés.

Vivir sin aliento

Una de mis películas favoritas que sin ser ni mucho menos buena en si, sí es la demostración más bonita de amor que he visto nunca en el cine.

Un delincuente de poca monta admirador de Jerry Lee Lewis y seguidor del héroe de cómic Silver Surfer (sin duda grandes influencias en su pintoresco comportamiento), Jesse Lujack (Richard Gere), es una persona que vive al día y que no piensa en el mañana, que se “encapricha” de una mujer, Monica Poicard (Valerie Kaprisky), que es una estudiante extranjera de arquitectura de Los Ángeles, la cual conoció en Las Vegas.

Cuando Jesse, decide ir a verla a Los Ángeles, como no, en un coche robado, mata a un policía de carretera cuando lo intenta interceptar.

Monica, que tiene claro formarse un porvenir con sus estudios, de hecho tiene una relación afectiva con uno de sus profesores para que le abra “puertas” en el futuro, también demuestra atracción por la vida misteriosa y alocada de Jesse (por qué será que a muchas mujeres le gustan los hombres así, ¡qué misterio!), dándose cuenta puntualmente que con él su vida sólo se irá al traste por ser Jesse un fugitivo de la policía.

Jesse ante una situación límite advierte de su mala influencia sobre ella decidiendo… 

No tiene desperdicio la misma… Aconsejo verla.

“Ama hasta que te duela. Si te duele, es buena señal”. Agnes Gonxha Bojaxhiu (1910-1997), más conocida como Madre Teresa de Calcuta, misionera religiosa católica-albanesa, fundadora de la orden Misioneras de la Caridad en la India. Premio Nobel de la Paz en 1979 y beatificada por S.S. el Papa Juan Pablo II en 2003.