La última colonia de Europa
El nombre de Gibraltar procede del año 711 cuando los moros utilizaron de estribo este lugar para la invasión de la península ibérica por el caudillo Tarik, llamando al lugar el Monte de Tarik (Djebel Tarik - جبل طارق), primer asentamiento en el Peñón según la historia y la construcción de un pseudocastillo, aunque ya existía cerca de la bahía la población de la actual San Roque, fundada por los fenicios en el año 940 a.C., (con el nombre de Carteya), pasando luego por la zona griegos, egipcios, cartagineses y romanos, hasta que llegaron los bárbaros, que arrasaron la población, poco después del año 400 d.C..
Castillo morisco de Gibraltar.
Por el siglo XIII, durante la reconquista de la península ibérica por parte de los cristianos, el Rey Fernando IV de Castilla, envió en 1309 a Guzmán “el Bueno”, el cual tomó la ciudad para Castilla; aunque casi 30 años después volvieron a reconquistar los moros la Plaza.
Finalmente, después de muchos asedios, en 1469, se incorporó definitivamente Gibraltar a Castilla y por consecuencia años después, durante el reinado de los Reyes Católicos, agregaron el peñón a la Corona del Reino de España.
En 1700, moría sin descendencia el rey español Carlos II “el Hechizado”, cediendo el trono al francés Felipe de Anjou, luego Felipe V, primer Borbón en España. Esta decisión motivó la Guerra de Sucesión en la que España se dividió en partidarios de Felipe de los Borbones y el archiduque Carlos de Austria, de la casa de Habsburgo.
La Alianza de La Haya, pretendía que un Borbón no reinara en España. Inglaterra, Holanda, Austria, Saboya y Portugal, preferían en el trono español al hijo del Emperador de Austria, el archiduque Carlos pues temían estos países que Borbones en los tronos de España y Francia, hicieran aún más poderosa a España que en aquel momento mantenía la hegemonía mundial.
España y territorios en Europa y ultramar en el año 1700.
Los intereses franceses de mantener a un Borbón en el trono, se aliaron con la España reinada por Felipe V, la cual sólo consiguió mantener al Rey en el trono en detrimento de la pérdida de los territorios de aparte de Gibraltar, también la isla de Menorca, así como el monopolio durante tres décadas del tráfico de esclavos entre África y América (para los ingleses), los Países Bajos españoles, Milanesado, Flandes, la isla de Cerdeña y Nápoles (para Austria), el Güeldres español (para Prusia), la isla de Sicilia (para Saboya), entre otras cesiones y acuerdos… La Paz de Utrecht, un verdadero desastre para España y gran beneficio para los ingleses.
El Peñón de Gibraltar se lo quedaron los ingleses por ser un punto de gran valor estratégico sin precedentes, aprovechando la excusa de tomar la pequeña población allí existente por apoyar al Rey Felipe V.
Los ingleses inician una política de expansionismo fuera de los límites del Peñón acordados en el Tratado, recurriendo España a la construcción en 1730 de una plaza fuerte, la Línea de Gibraltar, constituida por diversas fortificaciones y que cierran toda comunicación con Gibraltar. Los Fuertes de Santa Bárbara en la playa de levante y San Felipe en la playa de poniente, unidos por una muralla entre ellos.
España hizo varios intentos de reconquistar estos territorios en 1727, 1779 y 1782, logrando recuperar Menorca, pero no Gibraltar. Durante los siglos XIX y XX, el gobierno británico ha ido vulnerando la mayoría de los puntos del Tratado de Utrecht. Durante la guerra de la Independencia (Peninsular War, en terminología anglosajona), los británicos destruyeron los fuertes españoles frente al peñón, con el pretexto de evitar su ocupación por los franceses, quedándose con el territorio fronterizo, que correspondía a España.
Más avanzado el siglo, se desató una epidemia en el Peñón, a causa de lo cual los ingleses pidieron permiso a las autoridades españolas para establecer en su territorio hospitales a fin de contenerla. Cosa que los españoles concedieron. Tras finalizar la plaga y en agradecimiento por la benevolencia española, los ingleses se quedaron con la franja de territorio que se les había cedido a los hospitales.
Actualmente, el aeropuerto de Gibraltar, se encuentra totalmente fuera del territorio correspondiente a Gran Bretaña, según el Tratado de Utrecht, pese a lo cual las autoridades inglesas rehúsan a devolver el terreno.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Gibraltar fue la base de operaciones militares británicas entre el Atlántico y el Mediterráneo y Francisco Franco, no permitió que tropas de la Alemania Nazi, llegaran al Peñón para tomarlo pasando por suelo español.
Franco, intentó forzar la devolución de Gibraltar manteniendo cerrada “la verja” durante casi 13 años. Tras finalizar la Dictadura, de nuevo se permitió el paso de viajeros y mercancías. España que siempre reivindicó la devolución de la Roca, no sólo cuenta con la negativa del Reino Unido, sino también de los gibraltareños.
Los habitantes del Peñón votaron en el año 2002, en un referéndum si eran partícipes de compartir la soberanía entre España y Reino Unido, rechazando esta opción un 88% de los votantes.
En el Tratado de Utrecht, en su artículo X, dice:
“El Rey Católico, por si y por sus herederos y sucesores, cede por este Tratado a la Corona de la Gran Bretaña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillos de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas que le pertenecen, dando la dicha propiedad absolutamente para que la tenga y goce con entero derecho y para siempre, sin excepción ni impedimento alguno. Pero, para evitar cualquiera abusos y fraudes en la introducción de las mercaderías, quiere el Rey Católico, y supone que así se ha de entender, que la dicha propiedad se ceda a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra. Y como la comunicación por mar con la costa de España no puede estar abierta y segura en todos los tiempos, y de aquí puede resultar que los soldados de la guarnición de Gibraltar y los vecinos de aquella ciudad se ven reducidos a grandes angustias, siendo la mente del Rey Católico sólo impedir, como queda dicho más arriba, la introducción fraudulenta de mercaderías por la vía de tierra, se ha acordado que en estos casos se pueda comprar a dinero de contado en tierra de España circunvencina la provisión y demás cosas necesarias para el uso de las tropas del presidio, de los vecinos y de las naves surtas en el puerto.
Pero si se aprehendieran algunas mercaderías introducidas por Gibraltar, ya para permuta de víveres o ya para otro fin, se adjudicarán al fisco y presentada queja de esta contravención del presente Tratado serán castigados severamente los culpados. Y su Majestad Británica, a instancia del Rey Católico consiente y conviene en que no se permita por motivo alguno que judíos ni moros habiten ni tengan domicilio en la dicha ciudad de Gibraltar, ni se dé entrada ni acogida a las naves de guerra moras en el puerto de aquella Ciudad, con lo que se puede cortar la comunicación de España a Ceuta, o ser infestadas las costas españolas por el corso de los moros. Y como hay tratados de amistad, libertad y frecuencia de comericio entre los ingleses y algunas regiones de la costa de África, ha de entederse siempre que no se puede negar la entrada en el puerto de Gibraltar a los moros y sus naves que sólo vienen a comerciar. Promete también Su Majestad la Reina de Gran Bretaña que a los habitadores de la dicha Ciudad de Gibraltar se les concederá el uso libre de la Religión Católica Romana. Si en algún tiempo a la Corona de la Gran Bretaña le pareciere conveniente dar, vender, enajenar de cualquier modo la propiedad de la dicha Ciudad de Gibraltar, se ha convenido y concordado por este Tratado que se dará a la Corona de España la primera acción antes que a otros para redimirla.”
Como se puede observar, del tratado se ha cumplido bien poco, excepto entre poco más la parte que dice: “…, dando la dicha propiedad absolutamente para que la tenga y goce con entero derecho y para siempre, sin excepción ni impedimento alguno”.
Como dato curioso decir dada la posición estratégica de Gibraltar, era conocida en la Antigüedad como una de las Columnas de Hércules junto con Ceuta, presente estos símbolos en el escudo de España.
Fuente de la base de los mapas del Peñón, Google Earth.
“Santa Rita Rita Rita, lo que se da, no se quita”. Anónimo popular español.






Evolución del Escudo del Real Madrid.
Evolución del Escudo del Real Murcia.
¿Quién copió a quién?…
















Comentarios recientes